viernes, 14 de agosto de 2009

DESPEDIDA PERO NO CIERRE...


Queridos compañer@s:

Hoy Empiezo a trabajar en el Concello con gran alegría ya que llevaba tiempo esperando trabajo, como todos vosotr@s. Pero tengo que confesaros que tengo pena en el corazón por haber dejado el curso que tanta SATISFACCIÓN me ha aportado durante este tiempo. Y escribo en mayúsculas porque esa SATISFACCIÓN se refiere a todos los aspectos de la vida. Tanto formativo como personal. Formativo porque he aprendido muchísimo acerca de la enseñanza. Tantos conocimientos acerca del comportamiento, la comunicación etc... y Personal porque he conocido a gente maravillosa que creía que había desaparecido, ya que he comprobado que el compañerismo y el buen hacer de la gente existe todavía, aunque por desgracia, en menor medida cada vez.

Y con GENTE MARAVILLOSA me refiero a vosotr@s, que me habéís apoyado, ayudado y escuchado todo este tiempo. Ha sido un placer poder aportaros lo poco que sé y que me transfiriérais toda vuestra sabiduría.

Seguramente recordaréis el COLLAGE que hicimos los primeros días del curso en el que teníamos que definirnos con fotos o dibujos... Yo dije que era un sauce llorón que aspiraba a ser un roble. Gracias a vosotr@s , que me distéis el empujón, el Roble ya está plantado y sólo queda que el viento sea favorable y regarlo día a día para que se convierta en un SEÑOR ROBLE.

Esto no es una despedida, ya que seguiré completando el Blog y manteniendo el contacto con vosotr@s. Tampoco dejaré de dar clases ya que es una de mis pasiones, si no la principal.

Sólo me queda volver a agradeceros...bueno, ya sabéis. Aquí me tenéis para lo que queráis.

GRACIAS a las 16 personas maravillosas (incluída Teresa, por supuesto) que forman la Promoción 2009/2010 de Formador Ocupacional. Siempre vuestra.

¡¡¡¡¡¡¡NOS VEMOS EN LA CENA!!!!!!!.

1 comentario:

  1. Nana! A mi me encantan los sauces llorones, dan una sombra de fábula, y, en lugar de "brotes verdes", tan de moda en estos tiempos, parecen melenas verdes, mucho más sugerente todavía. Sí, hay buena gente en el curso, y alguna, como tu, se está yendo por nobles y perentorias causas, aunque eso es lo que íbamos a hacer todos en breve. Ocurre que, a lo mejor, no supiste preguntar, ¿por favor, sabe usted donde está la buena gente? y nos hubiésemos encontrado antes. Creo que todos hemos aprendido a raudales, de tod@s nosotros, de la maestra y de nuestra común puesta en escena, de lo bueno, que es mucho, y de lo poco menos bueno, si es que lo ha habido en nuestros mapas. Solo espero que mi móvil, mi correo, mi blog, sean un refugio para todos aquell@s que así lo deseen. Besos, guapa.

    ResponderEliminar